miércoles, 31 de diciembre de 2008

jueves, 4 de diciembre de 2008


Hoy, setenta años después, sus libros comenzaban a devorarlo como en algún momento él hizo con ellos. Su artrosis le impedía toda defensa, y ni siquiera esto intentaba, complacido, extasiado y jubiloso se entregó a la lectura y posesión que de él fueron haciendo los millones de letras que componían su biblioteca.
Banquete de una noche.
Cuando su mujer volvió por la mañana, sólo había un libro roído y algo descolorido sobre la cama. Tapa dura, siempre aparentando fortaleza. Sin señas en la portada. Llorosa y asombrada de que su engarrotado esposo no se hallara a su lado, tomó el libro y leyó en su primera hoja.
Al cabo de un rato, sin notarlo, quedaban letras esparcidas de un libro que contaba la historia de un par de viejitos que desaparecieron un día sin notarlo, en el libro más hermoso del mundo.

lm. 2008
A Solano.

domingo, 19 de octubre de 2008

janis joplin, kozmic blues

"Time keeps moving on,
Friends they turn away, Lordy Lord.
Well, I keep moving on
But I never found out why
I keep pushing so hard a dream,
I keep trying to make it right
Through another lonely day.

Whoa — don't discover it lasts ...
Honey, time keeps a-moving on, hey yeah, yeah yeah.
Well, I'm twenty-five years older now
So I know it can't be right
And I'm no better baby and I can't help you no more
Than I did when I was just a girl. Yeah!

But it don't make no difference baby, no, no,
'Cause I know that I could always try.
There's a fire inside of everyone of us, huh-uh,
I'm gonna need it now,
I'm gonna hold it yeah,
I'm gonna use it till the day I die.

Don't, honey, don't you expect any answers, dear,
Ah, I know they don't come with ease, no, no, no, no.
Hey, I ain't never gonna love you any better baby
'Cause I'm never gonna love you right
So you better take it now, I said right yes now, yeah.

But it don't make no difference baby, no, no,
'Cause I know that I could always try.
There's a fire inside of everyone of us, huh-uh,

I'm gonna need it now,
I'm gonna use it yeah,
I'm gonna hold it till the day I die.

Don't make no difference babe, no, no, no,
Honey, I hate to be the one.
I said you're gonna live your life
And you're gonna love, love, love your life.
I'm gonna need it now,
I'm gonna hold it yeah,
I'm gonna use it, say, whoa ...

Don't make no difference, baby, no, no, no,
Honey, I hate, I hate to be the one.
I said every time you're gonna wanna love somebody,
Every time you're gonna wanna need somebody,
You're gonna wanna turn around, I'm gonna be there.
No no no no no, no no no no no, no no no no.

When you're gonna put out your hand,
All your want is some kind of lovin' man,
He ain't gonna be there, I said, not here.
No no no no, no no no no, no no no no,
No no no, no no no, no no no no,
No no no no, whoa, whoa, whoa, whoa, whoa, whoa
Whoa, wah wah, whoa,
Whoa, whoa, whoa, whoa, whoa, whoa
Honey when I wanna reach out my hand
I said darling all I ever wanted
Was for you to understand me now — whoa
Ah baby, I wanna sing about me Lord, honey, every day yeah!"
1970

lunes, 13 de octubre de 2008

La Historia de las Cosas (The Story of Stuff) parte 2 de 3

Esta es la segunda parte, en youtube puedes encontrar la primera y la tercera parte. No tienen desperdicio, a ver si ponemos manos a la obra. lm

viernes, 26 de septiembre de 2008

a eka



Una hoja en blanco es una invitación a violentarla.
Una mujer sola es como una hoja en blanco.
No se violenta a una mujer, se violenta el aire a su alrededor. El espacio.
Se violenta su pensamiento, provocando bandadas de pájaros-nubes lloviendo graznidos-colores en su sonrisa medular-modular.
Una hoja que cae se precipita al vértigo tras separarse del árbol que la amparó por algún tiempo, pero ella no es del árbol, ni del viento que por instantes la posee en su plenitud siendo polvo, antes del suelo, después del árbol.

¿Quién posee una mujer?

En la corriente pescamos zapatos de bailarines marinos que sobre la cubierta del alba hacían su trabajo para alimentar el alma de escarabajos paladines parlanchines mientras tocaban árboles violines.

Nos asimos a las palabras que tratamos sean cimientos invariables. Inventamos otra palabra: promesa, para designar un límite, el cerco en el que las acciones siempre variantes deberán contenerse. Nos asimos a las palabras en el abismo concreto de la cotidianidad que muta sucesivamente dentro de instantes infinitamente semejantes pero que como caleidoscopios la palabra misma hace girar cambiar.

Nos asimos a una mujer, tomando su infinitud por finitud. Nos asimos a una mujer enloquecidos por la larga noche sin palabras, queriendo paralizarla, limitarla, fijarla como techo para nuestros días de intemperie, y equivocados siempre en la interpretación de sus sueños sin dueños imponemos palabras-cercas palabras-barrotes palabras-jaulas para dominarlas amaestrarlas.

La realización del viento es la de poseer la hoja hecha polvo.
El hombre no se realiza, se venga al contener la variabilidad potencial de la mujer hasta volverla polvo.
Ni el viento ni la hoja temen.
Tanto el hombre como la mujer se temen, y se aniquilan consumando el daño del que pretenden sustraerse.

La palabra: arma que hiere enaltece denigra engrandece rebaja mata revive controla ata libera golpea destroza construye fertiliza paraliza acaricia...

Quien violenta a una mujer violenta al universo, y la venganza del universo es de temer incluso más que la de cualquier Dios conocido o por conocer.

Quien se haga acompañar de una de ellas tendrá el cobijo de las estrellas por la noche, la emoción de lo desconocido a cualquier hora, la luz y la sombra de las grietas que nos invitan a cartografiar submundos y conciencias, el apoyo del carácter de una roca, la sencillez y ternura de quien sabe que aunque una iglesia diga que el primero fue Adán, cosa irreprochable según ellos, también sabe que antes de Adán estaba la Naturaleza, fuente de todo lo existente, hasta del mismísimo Adán.

©luismarte2008
Fotografía tomada de
http://www.yannarthusbertrand.com

martes, 16 de septiembre de 2008


"Si Dios ha hecho a cada hombre íntegro y completo en su razonamiento, es para permitirle agotar su destino en la libertad más perfecta. Si cada hombre ha sido hecho libre, no ha de estar sujeto a otro señor, amo o autoridad que el elija revocable y libremente. Si toda autoridad mana de quien elige, no ha de haber entre éste y el elegido diferencia alguna de privilegio, rango o ventaja, así como no ha de haberla entre hombre y hombre, cualquiera que sea su nación, fe o credo. Si esa parte de divinidad que hay en nos y a la que llamamos libertad no ha de extinguirse, juremos ya que no la rendiremos a trono, altar o potencia distintos que la de nuestro propio juicio o el de aquellos con quienes consintamos en votar fraternalmente. Si, en fin, nos atrevemos a jurar no inclinarnos ante persona alguna ni ante ella someternos en esclavitud, por el acto mismo nos declaramos libres de servidumbre a toda cosa, llámese propiedad, derecho o título, mientras nuestro viviente ser aliente y pueda escaparse de ser criado de lo muerto."

lunes, 15 de septiembre de 2008

El alumno-El docente



Educación para la subordinación es una frase que podría explicar un poco nuestra venezolanidad.

Desde el decreto de la gratuidad de la educación, hace ya muchas lunas de eso, a la escuela de cualquier sector del país los niños asisten a clases sin nada en el estómago ni en el morral. Y unas cuantas telarañas en sus cabecitas tímidamente comienzan a tejerse. Nada de lo que su docente les muestre quedará en sus memorias, porque el hambre es filtro que sólo acepta el idioma de los alimentos. Aunque insípida, la promesa augura mejores sabores, ricos manjares.

El docente tampoco puede esmerarse en una enseñanza real, porque no se puede dar lo que no se posee. Atado a su quince y último poco importa si los pequeños diablillos aprenden algo o no, lo importante es mantenerlos callados y tranquilos. La obediencia se institucionaliza. Obedece y tendrás lo que mereces. Obedece y no llamarás la atención de tus superiores. Obedece y a cambio recibirás algo que imite al amor. Obedece y vive tranquilo, sin que nadie te moleste y sin molestar a nadie.

El alumno no tiene preguntas qué hacer. La televisión las responde todas y corroe el sano ejercicio de la curiosidad. El alumno no tiene juegos que emprender, porque la consola los acapara todos. El alumno no tiene quejas, porque a cambio viene la bofetada de la madre cuando es chico, y la del Estado cuando es adulto. El alumno está conforme porque no hay más a qué aspirar, cruzar el límite es ambicionar lo imposible. A lo imposible sólo acceden los que no mueren en el intento y los actores. El alumno no tendrá parque donde recrearse, ni patios donde correr, ni cielos para soñar, ni árboles para cuidar, ni adultos que lo inspiren, quizá para que de grande tal vez no le incomode la oficina cuidadosamente hecha a su medida.

El docente se rebusca. El dinero no le alcanza sino para lo esencial, la dieta exacta de todos los días, unas cervecitas o el maquillaje de catálogo a final de mes. Lo ven sus alumnos los sábados o los domingos apostando sus últimas esperanzas a caballos que arrastran sus sueños en una pista del hipódromo. La ven subida en un camión con grandes parlantes repartiendo curvas que llevan a precipicios y sacando suspiros que endurecen el ambiente. Resulta más difícil descubrirlos detrás de la mascara de payaso que adoptan cuando entran al salón de clase.

El alumno escucha que va a la escuela porque su madre le repite todos los días que sólo así podrá ser alguien en la vida. Habría que preguntarle a ella -Alguien ¿para quien? Acaso al nacer no lo somos... La verdad es que no hay quien lo cuide y lo aguante tanto rato, salvo la televisión o el ciber. Entonces la escuela, igualada a la calle peligrosa de la que su madre trata de alejarlo, se convierte en depósito de humanos.

Tras once años, en el mejor de los casos, de amoldar su cuerpo a la dura geometría de hierro y madera que son los pupitres, de atrofiar su cerebro con los duros bloques de contenidos que nunca digirió, de aguantar la pedantería y frustración de quien decía ser la autoridad en aquellas cuatro paredes, de obligaciones insensatas desconectadas de las necesidades concretas que siempre le agobiaron, es echado a la calle para vergüenza de todos, porque oh gran ironía, fue educado en rehuir de sus problemas, en tragar realidades píldoras, en resolverlo todo con una cartelera repleta de recorta y pega, en miles y miles de remediales de los remediales.

Desperciamos nuestro tiempo entrenándolo en desperdiciar su vida.

©luismarte2008

sábado, 30 de agosto de 2008

Mi vida como

De la serie: Mi vida por mí. 2008

Aciago Demiurgo.




A petición. Las imágenes arriba expuestas fueron sacadas por mí, con celular (móvil) o cámara digital. Tratan de guardar una relación entre sí que no voy a explicar, basta con que trate ud de imaginar cuál será sin prestar atención más que a las imágenes mismas. La primera pertenece a una escultura de la Galería de Arte Nacional, os debo el autor de tan bella obra. La segunda es la vista desde el ala sur en la universidad en la que estudio, bonita eh. La tercera es un rancho en un terreno inestable, una gente que invadió unos terrenos en la carretera vía al Junquito. Y la cuarta, hijo y padre pendientes de mejorar este país, estudiando y trabajando.

miércoles, 30 de julio de 2008

IMAGINA

Imagina que no hay cielo
es fácil si lo intentas
ningún infierno bajo nosotros
sobre nosotros sólo cielo
imagina a toda la gente
viviendo para hoy...

Imagina que no hay países
no es difícil de hacer
nada por que matar o morir
ni tampoco religión
imagina a toda la gente
viviendo la vida en paz...

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te nos unas
y el mundo será uno

Imagina nada de posesiones
me pregunto si puedes
ninguna necesidad de avaricia o ansias
una hermandad del hombre
imagina a toda la gente
compartiendo todo el mundo...

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te nos unas
y el mundo vivirá como uno.

John Lennon 1.971

viernes, 18 de julio de 2008

LLUEVE EN SILENCIO

Llueve en silencio, que esta lluvia es muda
y no hace ruido sino con sosiego.
El cielo duerme. Cuando el alma es viuda
de algo que ignora, el sentimiento es ciego.
Llueve. De mí (de este que soy) reniego...

Tan dulce es esta lluvia de escuchar
(no parece de nubes) que parece
que no es lluvia, mas sólo un susurrar
que a sí mismo se olvida cuando crece.
Llueve. Nada apetece...

No pasa el viento, cielo no hay que sienta.
Llueve lejana e indistintamente,
como una cosa cierta que nos mienta,
como un deseo grande que nos miente.
Llueve. Nada en mí siente...

Fernando Pessoa.

domingo, 29 de junio de 2008


                                                            fotografía de luismarte2008


detener al tiempo por espacios breves, incisos de caminata lenta, de observación de vuelos y desgarres de atardecer, una manera inédita y generalmente hermosa de sobrevivir.

jueves, 26 de junio de 2008

Tal día como hoy...

Cuando no puedo pensar de una manera que me haga más placentera mi estadía pasajera en la mejor nave espacial que hayamos conocido, entonces me voy donde mis amigos y entablamos serias conversas en las que suelo perderme, deleitarme, divertirme y de vez en cuando, encontrar una que otra respuesta. No es distracción, se trata de un respirito necesario, antes de empezar a dar patadas de vidente por ahí a las vidrieras de lo estrictamente mediocre. La compañía silenciosa de seres mágicos, especiales y siempre tan reales como la novena del amigo alemán, por ejemplo, me devuelve un poco la confianza para mirar de tú a tú al sol que temprano se iza trayéndonos cosas inesperadas dentro de lo cotidiano mecánico, dentro de la angustia de lo monotonamente deja vu.

Abajo, dejo dos estrofas del bello viejo Gerbasi, alto pana en los días terribles. Os recomiendo.

(Por cierto que tal día como hoy nacía en Valparaiso el Señor Salvador Allende, quítome el sombrero)

De: Mi padre el inmigrante

I

Venimos de la noche y hacia la noche vamos.
Atrás queda la tierra envuelta en sus vapores,
donde vive el almendro, el niño y el leopardo.
Atrás quedan los días, con lagos, nieves, renos,
con volcanes adustos, con selvas hechizadas
donde moran las sombras azules del espanto.
Atrás quedan las tumbas al pie de los cipreses,
solos en la tristeza de lejanas estrellas.
Atrás quedan las glorias como antorchas que apagan
ráfagas seculares.
Atrás quedan las puertas quejándose en el viento.
Atrás queda la angustia con espejos celestes.
Atrás el tiempo queda como drama en el hombre:
engendrador de vida, engendrador de muerte.
El tiempo que levanta y desgasta columnas,
y murmura en las olas milenarias del mar.
Atrás queda la luz bañando las montañas,
los parques de los niños y los blancos altares.
Pero también la noche con ciudades dolientes,
la noche cotidiana, la que no es noche aún,
sino descanso breve que tiembla en las luciérnagas
o pasa por las almas con golpes de agonía.
La noche que desciende de nuevo hacia la luz,
despertando las flores en valles taciturnos,
refrescando el regazo del agua en las montañas,
lanzando los caballos hacia azules riberas,
mientras la eternidad, entre luces de oro,
avanza silenciosa por prados siderales.

Original de Vicente Gerbasi
Venezuela 1913- 1992

De: Mi padre el inmigrante (estrofa II)

II
Venimos de la noche y hacia la noche vamos.
Los pasos en el polvo, el fuego de la sangre,
el sudor de la frente, la mano sobre el hombro,
el llanto en la memoria,
todo queda cerrado por anillos de sombra.
Con címbalos antiguos el tiempo nos levanta.
Con címbalos, con vino, con ramos de laureles.
Mas en el alma caen acordes penumbrosos.
La pesadumbre cava con pezuñas de lobo.
Escuchad hacia adentro los ecos infinitos,
los cornos del enigma en vuestras lejanías.
En el hierro oxidado hay brillos en que el alma
desesperada cae,
y piedras que han pasado por la mano del hombre,
y arenas solitarias,
y lamentos del agua en cauces penumbrosos.
¡Reclamad, gritando hacia el abismo,
el mirar interior que hacia la muerte avanza!
En nuestras horas yacen reflejos de heliotropos,
manos apasionadas, relámpagos del sueño.
¡Venid a los desiertos y escuchad vuestra voz!
¡Venid a los desiertos y gritad a los cielos!
El corazón es una secreta soledad.
Sólo el amor descansa entre dos manos,
y baja en la simiente con un rumor oscuro,
como torrente negro, como aerolito azul,
con temblor de luciérnagas volando en un espejo,
o con gritos de bestias que se rompen las venas
en las calientes noches de insomnes soledades.
Mas la simiente trae a la visible e invisible muerte.
¡Llamad, llamad, llamad vuestro rostro perdido
a orillas de la gran sombra!

Original de Vicente Gerbasi
Venezuela 1913- 1992

domingo, 23 de marzo de 2008

OTOÑO


                                                              fotografía de luismarte2011



“Las hojas caen, caen de muy lejos,
como marchitas en el cielo, en jardines remotos,
caen: como en un ademán de rechazado.
Y en las noches la pesada tierra cae
más allá de las estrellas, en la soledad.
Todos caemos. Cae mi mano.
Y mira las demás, también ellas caen.
No obstante, hay alguien que detiene estas caídas
entre sus manos, con infinita dulzura.”

Rainer María Rilke. “Libro de Imágenes”.

Reuerde Palestina, Afganistan...